martes, 25 de noviembre de 2014

Tomate: producción continua vs. producción estacional

Existen dos maneras de generar buenos ingresos con la producción del tomate. La primera es la producción en contraestación, y la otra es la producción escalonada y continua.


En la producción en contraestación es necesaria una gran inversión sembrando como mínimo una ha. de tomate con 18 mil plantas, aplicando la máxima tecnología posible.

Y justamente es necesaria la aplicación de la máxima tecnología para producir en contraestación, porque producir en contraestación significa desarrollar una producción, en una época donde pocos tomateros se animan a producir por la existencia de condiciones climáticas extremas, y aumento de la población de plagas y enfermedades.

Y como consecuencia, de que pocos se animan a producir, o si producen los hace rudimentariamente, en la época de contraestación escasea el tomate y los precios se mantienen en el máximo nivel.

Las fechas de plantación de tomate en contraestación van de setiembre a diciembre, y las cosechas van desde mediados de diciembre hasta finales del mes de marzo de cada año.

Con la producción en contraestación, la inversión es alta, los riegos son altos, pero la utilidad es el doble, comparativamente con la producción de estación, porque lo que con un solo ciclo, al año, el inversionista ya puede conseguir buenos dividendos.

Producción escalonada y continua
La otra opción que también genera una utilidad razonable, es la producción escalonada y continua.

Con este sistema la inversión inicial se reduce al 25%, con relación a la producción en contraestación. Y aunque la utilidad tampoco llega a los niveles del modelo anterior, la ventaja es que se obtiene una utilidad continua y satisfactoria los 12 meses del año.

Para la producción escalonada solo es necesario 5.000 metros cuadrados, y producir a razón de 2.000 plantas por mes hasta completar 5 meses o 10.000 plantas. Al completar, 8.000 plantas, ya se habría iniciado la cosecha las primeras 2.000, y sembrar las últimas 2.000, y se vuelve  repetir el ciclo, y de esa manera ya en forma continúa. Con este sistema se tiene parcelas de cosecha continua mes a mes, y se asegura una utilidad promedio de 25.000.000 de guaraníes al mes.

Es verdad que al producir en forma continua, ingresarán al mercado en épocas de bajos precios y de altos precios, pero el promedio a lo largo del año, sería de 4.000 guaraníes el kilo, lo que permite esa utilidad promedio citada más arriba.

La ventaja del tomate como negocio es que es la única hortaliza que se consume los 365 días del año, y lo adquieren desde el más pobre hasta el más rico.








lunes, 24 de noviembre de 2014

Una ha. de tomate genera utilidad igual a 1.000 has. de soja

En el Paraguay se consume 150.000 kilos de tomate por día. La producción nacional abastece solo con 80.000 kilos por día, gran parte del año, por esa razón, la mitad de la demanda nacional de tomate se debe importar.

Solo vale la pena producir tomate cuando se invierte en la mayor tecnología posible. Una hectárea de tomate bajo media sombra, con sistema de riego, utilizando semillas de alta calidad genética, y aplicación los defensivos químicos, y proveyendo a la planta todos los nutrientes necesarios vía fertirriego, tiene un costo de 150.000.000 de guaraníes.

Con ese nivel de inversión, la producción por planta alcanza los 6 kilos, que a razón de 18 mil plantas por ha. se obtiene una producción total máxima de 108.000 kilos por hectárea, que vendiendo a un precio promedio de 4.000 guaraníes el kilos, el productor lograría un ingreso bruto de 432.000.000 de guaraníes, por lo que arrojaría una utilidad de 282.000.000 de guaraníes por hectárea.

A la fecha, considerando los bajos precios de la soja, y el aumento de los costos de producción, más la aplicación del IRAGRO y el IVA Agropecuario, una hectárea de soja genera tan solo 60 dólares por hectárea de utilidad. Vale decir, que se necesitaría unas 1.000 has. de la oleaginosa para generar una utilidad de 60.000 dólares que al cambio actual sería unos 280.000.000 de guaraníes, cifra casi igual de lo que genera tan solo una ha. de tomate.

Sin embargo, si consideramos ambos rubros, por ingresos totales anuales, el tomate tiene dos ciclos y medio, y la soja un solo solo ciclo, o a lo sumo, un ciclo normal y una zafriña. Por tanto, en el periodo de un año, podemos afirmar que la utilidad generada por una hectárea de tomate es el doble de lo que genera 1.000 has. de soja, inclusive.